Oficinas LEED

Softec, 29/05/2014
 

Primero fue el establisment de la industria inmobiliaria de vanguardia. Ahora, la certificación LEED se ha asumido como la responsabilidad ambiental y operativa en edificaciones, principalmente de nueva generación.

Esta certificación que comenzó con los edificios corporativos se ha integrado a hospitales, escuelas, establecimientos de comida rápida e incluso a algunos espacios comerciales. Sin embargo, su instrumentación no es cosa fácil.

Es uno de los sistemas más prestigiados en el mundo sustentable; sus beneficios económicos y de posicionamiento comercial abarcan más allá de la conciencia integradora en torno al excesivo consumo energético de los inmuebles.

En el año de 1998, el US Green Building Council desarrolló esta certificación, que busca vigilar el cumplimiento de un conjunto de normas encaminadas a la sustentabilidad del edificio. Pero la inercia que atrae a desarrolladores e inversionistas a iniciar un proceso de certificación debe tomarse con cuidado. Obtenerla implica cubrir 56 estándares basados en el diseño, la construcción e interiores enfocados a la sustentabilidad de los inmuebles, además de un costo que puede significar hasta 10 por ciento del valor de la construcción.

Esta certificación busca vigilar el cumplimiento de un conjunto de normas encaminadas a la sustentabilidad del edificio.

Las categorías que certifica el US Green Building son: parámetros NC (New Construction), para nuevas construcciones; EB (Existing Buildings), edificios existentes; CI (Comercial Interiors), interiores comerciales; ND (Neighborhood Development), desarrollo de vecindad; H (Homes) para residencial, y otras. El propósito es edificar un inmueble que tenga menor impacto en el medio ambiente desde su proceso de construcción, hasta su operación y destrucción.

Se ha demostrado que el uso de estas estrategias verdes favorece en el mediano plazo la alta productividad en su operación, con eficiencias en el consumo energético. Sin embargo, la rentabilidad en la comercialización y mantenimiento del inmueble son temas difíciles de evaluar, ante el incremento de los precios de comercialización.

En la experiencia reciente, se sabe que un edificio certificado apenas permite subir entre 1 a 1.5 dólares el valor de cada metro cuadrado en arrendamiento; por tanto, el retorno de inversión debe esperarse en el mediano plazo.

Obtenerla significa cubrir 56 estándares basados en el diseño, la construcción e interiores enfocados a la sustentabilidad de los inmuebles, además de un costo que puede significar hasta 10% del valor en la construcción.

La eficiencia energética es un asunto que ha acelerado su paso en los últimos años, básicamente a raíz de las fallas generadas por la planeación urbana y los edificios. Por ello, las certificaciones aseguran que un edificio es ambientalmente responsable, rentable (sostenible) y un lugar saludable para vivir y trabajar.

Con ellas se busca reducir el impacto de los abusos de la arquitectura moderna, que ha ignorado aspectos como el asoleamiento, aislamiento, el uso racional del aire acondicionado y otras tecnologías.
El camino para mejorar la eficiencia operativa y energética de los inmuebles en México apenas comienza.

Hoy en el mundo los inmuebles perfeccionan sistemas de autogeneración energética, han prácticamente eliminado los cajones de estacionamiento y ejecutan con precisión el uso de materiales y análisis de la bioclimática, todo encaminado a resolver su operación con una adecuada planeación.

Es por ello que el avance alcanzado en el mercado de oficinas de otros mercados más consolidados, donde el 50% cuenta con esta certificación, deja un camino por andar en nuestro país.
 

 
Se estima que actualmente más de 300 inmuebles cuentan ya con una certificación LEED.
Fuente: Softec


Las certificaciones de edificios como el HSBC, Seguros Monterrey, Microsoft, BBVA Bancomer, Torre Centenario, los corporativos de Nestlé y Loreal, así como otros de reciente edificación, dan cuenta de la maduración de esta tendencia.

Coincidentemente, los proyectos que han alcanzado las categorías Platinum y Gold con mayor puntaje pertenecen, en su mayoría, a este tipo de edificios. Se estima que actualmente más de 300 inmuebles cuentan ya con una certificación LEED o están en proceso de alcanzarla.

Mediciones del Green Market Barometer, realizadas anualmente por la Turner Construction Company, observan a la eficiencia energética, el costo de las operaciones en curso y de mantenimiento, y el valor del inmueble como las razones económico-administrativas más importantes para instrumentar sistemas sostenibles y de bajo impacto al medio ambiente.

Otro factor relevante a considerar es la tendencia global que siguen las empresas multinacionales de habitar edificios certificados, básicamente por el efecto de la reputación de la marca y el inherente ahorro en costos operativos. Por todo ello, ser “verde” está sofisticando la manera de proyectar las inversiones inmobiliarias y las decisiones de habitabilidad de espacios comerciales.

Por Nadia Santoyo, Consultora de Softec

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